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<title>de notas </title>
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<pubDate>Sun, 22 Nov 2009 21:04:40 +0100</pubDate>
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<title>de notas </title>
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	<title>MARCUSE CONTRA EVO</title>
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		<description><![CDATA[<p>“Es que, desde luego, los chic@s de hoy en día sólo se preocupan del último modelo de móvil”, decimos, desconociendo que ellos tienen otras muchas. Cientos de variantes del ‘modelo final’ que a nosotr@s ni nos suenan. Somos nosotr@s quienes quedamos atascados en estados tan iniciáticos como el móvil, el coche o el ordenador. La taladradora, la crema facial o la gama de muebles.</p>
<p>Decimos eso, lo mismo que leemos o hacemos estudios sobre la dependencia de los jóvenes al móvil, el uso de drogas o el desencanto. Sabemos, y no decimos, que con l@s compas de la oficina nos metemos unas rayitas desde el almuerzo porque tampoco hay que pasarse…, que miro más a los ojos de la pantalla que a los de mi hijo, que no le bebo sentido a nada. Y no lo decimos, lo de la hipoteca, el seguro, o cómo me trataron esta tarde, porque entonces si me echo a llorar y no paro.</p>
<p>Por que en lo que nos está convirtiendo la sociedad de consumo, más o menos nos damos cuenta: no hay más que ver a nuestr@s bebés.</p>
<p>Cuando para tomar la fresca tuvimos que ir a un parque temático. Para estar [qué verbo extraño] con los colegas hay que meterse en Second Life. O tanteo el punto G en el touchpad de mi portátil, ya nos teníamos que haber dado cuenta. Por no hablar de otros nuevos placeres que inventamos (¿?) cada rato, ciertamente violentos, algunos de ellos.</p>
<p>Después de que Bush jr. ganara su primera elección y fuera reelegido presidente, algunos analistas ‘demócratas’ entraron en crisis: “¿Qué le pasa al pueblo?, ¿no se dan cuenta que ellos son más malos que nosotros para ellos?”. De hecho, se pasaron advirtiendo a ‘la gente’ que les convenía votar por Kerry y no hicieron caso: “Sus medios de manipulación son mejores que los nuestros, ¡debemos perfeccionarlos!” Y se pusieron una vez más a la tarea.</p>
<p>Unos pocos advirtieron: “¿No es razonable que los pobres no se fíen de lo que los ricos, elitistas y famosos les aconsejen?”. O por resumir… ¿debe dejar de una vez la izquierda de tratar como imbéciles a las masas intentando invariablemente reconducirlas por el camino adecuado?. Por simplificar también, se me ocurren dos razones: Si soy de izquierda (pienso de izquierda, siento así) es porque quiero y respeto a la gente. Y dos, yo soy parte de la gente. Cuando insulto, manipulo, cosifico, lo hago conmigo. Cuando digo “ese candidato no tiene gancho”, en verdad estoy diciendo: aunque sus ideas e intenciones, que son lo importante, me gustan, no es guapo o carismático, o tiene medios, o es apoyado por sectores de poder que le van a catapultar; por lo que me inclino a escoger otro candidato que no me gusta tanto pero si va a  engañar a la gente común. ¿No es evidente que ya he sido engañado?</p>
<p>Desde entonces me da por separar a l@s que hablan en primera persona de l@s demás. Si desde la química, la sexualidad, el departamento de migraciones, la psicología, el sindicalismo, la antropología, la mercadotecnia, la economía, yo soy uno más, la cosa cambia bastante.</p>
<p>La situa, como decíamos, es para llorar. Y si lo pensamos un poquito más, yo me tiraría de los pelos también. Entonces, miramos el panorama armados de un rotu rojo y empezamos. Irak, Chechenia, Texas, Pamplona, Palestina, Litzarza, Colombia… se me acaba la tinta, y eso que era Duracel. Y luego, mi madre pillada a las tragaperras, mi novio al porno, mi hijo a las pastis, mi abuela también, mi perro… ve un negro y ladra, mi cuñada al chino, mi prima al curro, mi sobrino a la plei, mi vecino a las hostias, mi profe al solitario… la tinta. Eso si, yo lo miro todo y escribo. Como mi perro.</p>
<p>Y es que yo de mayor quiero ser como Marcuse. Analizarlo todo, explicarlo, ver el fondo, denunciarlo y exponerlo a la luz. Además, ir a manis, darle clases a Angela Davies y entre libro y libro, pasarlo bien con los coleguillas.</p>
<p>Yo quiero ser como Marcuse porque no soy muy ambicioso. Pero como la situación pinta desesperada, los ojitos se me vuelan para otro lado, más allá de la ventana de la biblioteca. Miro por el cristal y en lugar de dar clases me provoca callarme. Y entonces de verdad deseo que Marcuse no sea tan inútil como parece. Y que como esperaba el hombre, sea un aporte. Para quienes se manchan las manos de fango y para los que vivimos inmóviles entre móviles. Que las herramientas sirvan, ayuden, apoyen.</p>
<p>Pero lo que de verdad deseo, es que l@s que se ensucian las manos que ya tenían sucias cogiendo piedras pa construir el muro de una casa o tumbar el de una comisaría, ganen la batalla. La verdad, yo no he leído ni a Evo ni al tal Marcuse. Pero se me hace más agradable la luz del sol que la del neón, vivir en tierra que en los libros, cambiar lo malo en lugar de interpretarlo. Más que nada porque es más práctico.</p>
<p>Al fin y al cabo, hay quien hace docus y quienes los protagonizan. Quienes ven pelis, y quienes las viven. Quienes toman la palabra, y l@s que no les queda tiempo. Cada un@ lo que puede.</p>
<p>No hay que olvidar que Marcuse era el primero de su clase, mientras que afortunadamente Evo es uno entre un millón de personas dispuestas a luchar para que no se siga destruyendo nuestra tierra y nuestra vida de esta forma. Afortunadamente, uno más del montón.
</p>
<p><a href="http://tactic.nireblog.com/post/2007/10/01/marcuse-contra-evo#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Mon, 01 Oct 2007 21:08:03 +0100</pubDate>	</item>
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	<title>Prisa mata</title>
	<link>http://tactic.nireblog.com/post/2007/04/21/prisa-mata</link>
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		<description><![CDATA[<p>Uno de los epitafios del planeta dirá: “Tenían prisa. Acabaron con todo.” No quedará claro si andábamos con prisa y además destruimos todo; o si lo destruimos por ir deprisa; o si, por fin, la prisa era por destruir. De todas formas no había tiempo (ni espacio, ni dinero…) para explicarlo en el epitafio. Y además ¿Para explicárselo a quién? ¿A las cucarachas, si de verdad sobreviven a las radiaciones, el cáncer y la desertización? ¿Cómo se llama ese producto que dicen que sí es efectivo? De todas formas no lo teníamos muy claro, cómo fue. No hubo tiempo para pensarlo, con tranquilidad. Otr@s si quedarán para comentar lo que ocurrió. Los vientos, las mareas, los planetas, que queden.</p>
<p>Dicen que en la actualidad un@ siente en África una diferencia con el resto de la tierra. Es un lugar donde la lucha entre los humanos y la naturaleza aún no se ha decidido. Tal vez sea más exacto hablar esta vez también de la batalla que de la guerra. Tal vez estos 5 millones de años que llevamos algunos primates desde que bajamos de los árboles sean pocos aún para esas olas que nos miran más espumosas de lo habitual desde la orilla.</p>
<p>En todo caso, ¿de dónde nos vienen esas prisas?, si es que ya sabemos adonde nos llevan. Este mono por el atajo, las ofertas y el acelerador. Porqué los elefantes siguen destrozando con parsimonia los árboles a su paso mientas nosotr@s salimos escopetad@s cada verano en busca del rincón de playa virgen donde dejar nuestra huella, normalmente una toalla, una colilla o un ladrillo. O por lo menos, ¿desde hace cuanto llevamos en esas?</p>
<p>Las olas reflexionan que parece que fue hace poquito. Cuando el clima cambió en el gran Rift o en cualquier otra parte, según de donde sean las olas, y los bosques se clarearon, y tuvimos que dejar nuestra dieta de ricos frutos recogidos de las ramas y algunos insectos de las espaldas de los colegas más cercanos.</p>
<p>Entonces bajar al suelo era como ir al Bronx. Si es que el Bronx es el Bronx, porque nuestros cronistas no salen de Central Park , las fiestas en el Cervantes y algunos centros comerciales de moda entre la colonia española. En todo caso, parece ser que era peliagudo: si te habías salvado del tiranosaurio porque se había extinguido hace un rato, te caía un gatazo con unos colmillos que no eran para comer piojos, precisamente. </p>
<p>Pero también tenía sus ventajas. Además de otros granos, esos mismos felinos dejaban a medias unas carroñas suculentas, y gracias al famoso pulgar, que ahora solo usamos para el espacio del teclado, podíamos disputárselas  a algunos descendientes del pterodáctilo parecidos a los buitres y las hienas. Si eras valiente y osado, como John Wayne, cogías un buen palo o hasta un hueso que quedara a mano en el festín, como los abuelos de los Kubrick. Si te iba más el rollito Hizbulá (tirar la piedra y esconder el pulgar) lanzabas desde detrás de un seto un coco u otro objeto más contundente, según la escalada de las hostilidades. Esos, el fémur y la piedra, parecen haber sido los antepasados del M 16 y las ojivas nucleares a la hora de arrebatar lo ajeno.</p>
<p>Ahí parece que empezó todo; dicen que les contaron a algunas plantas que quedan en Angola y que llevan miles de años allí mirando. Desde entonces andamos a la carrera y como estos vegetales no parece que tienen utilidad práctica, no nos habíamos fijado. Nos dimos cuenta que estaban, las descubrimos, hace ciento y pico. Los blancos, claro. Aunque por si acaso ya hemos arrancado bastantes con fines científicos (no se comen, ni ponen, al parecer) y les hemos buscado nombre y familia, y contado hasta 2.500 anillitos en el tronco de unos ejemplares patéticos que ya no sabemos cuantos más años habrían vivido. Pero no hay que temer, que seguro que tenemos ya sus células y ADN almacenados en algún banco. Bueno, digo tenemos, por decir algo, porque en mi casa ya no me caben más trastos, de todas maneras. Bueno, digo mi casa, por decir algo. Pero no nos salgamos del tema, que aquí estamos hablando de guerras fratricidas, robo a mano armada y destrucción ambiental y por una vez, no de hipotecas, transgénicos y capitalismo salvaje. </p>
<p>Hablando con las personas que sobrevivieron a las masacres de Ceuta del verano del 2005, en la valla que nosotros a este lado llamamos protectora, nos contaban que la decisión de hacer avalanchas no fue fácil: “Algunos jóvenes éramos más impulsivos, y estábamos desesperados de malvivir por meses en la fôret, perseguidos y asediados por los soldados marroquíes. A algunos nos había costado 5 ó 6 años llegar hasta allí y estábamos dispuestos a intentar casi cualquier cosa por cruzar a Europa. Pero los más viejos no estaban muy de acuerdo. ‘Hace unos años’ nos decían, ‘nosotros también teníamos prisa por saltar, y lo intentamos. Hicimos avalanchas, y muchos lograron cruzar. Desde entonces hay mucha más vigilancia y las vallas son más altas, con pinchos o eléctricas. Por eso hemos vuelto a intentarlo en grupos pequeños durante la noche. Hay que pensar en los compañeros que vendrán después de nosotros’ nos decían. Al fin de la discusión en la asamblea, ganamos los jóvenes y una noche saltamos. Yo iba en la segunda tanda, así que tuve que hacerlo entre los cuerpos de mis hermanos muertos.”</p>
<p>Lo más parecido que recuerdo a este lado de la valla, es cuando Oliver el de la FAI y otros centenares de barceloneses decidieron enfrentarse al ejército sublevado al día siguiente del glorioso alzamiento nacional y los obreros y la chusma se tomaron los cuarteles. Barcelona no cayó, el golpe fracasó y empezó la guerra civil entre un ejército y su pueblo. Tardó en caer otros 3 años, dicen que las olas ni se enteraron, aunque a mi aún se me caigan las lágrimas cuando lo escribo.</p>
<p>Estábamos en Larache en octubre de 1991, durante la primera guerra del golfo. Bueno… ¿primera para quién? ¿para nosotros?, ¡si era como la novena cruzada! Pero bueno, admitamos que en la historia del siglo XX, tan lejano, ya hemos olvidado hasta donde esté el golfo,… y quién era. En una placita, un anciano me contaba su frustración, su indignación, su humillación por lo que estaban haciendo con el hermano pueblo iraquí los cruzados de la ONU. “Pero no te preocupes” me decía con una sonrisa inquietante, “Estados Unidos no van a ser siempre tan poderosos”. Entonces a Bush hijo no le conocían más que en las autopistas de Tejas, con lo que el deterioro de la raza humana y el declive del imperio americano no era un tema tan en boga en la plaza del mercado, así que me sorprendí expectante ante esa muestra de esperanza (sí, lo confieso, yo soy el ‘antiamericano visceral del antifaz’ del que tanto hablan siempre nuestros cronistas). “En 150, o como mucho 300 años, su poderío en el mundo habrá desaparecido”, me espetó el viejo arrugado. No recuerdo lo que contesté, o si contesté algo. Creo que pasaron unas horas antes de que tomara conciencia de la cara de tonto europeo que se me había quedado. No sólo porque aquí acabábamos de estrenarnos, aunque aún se nos escapaba eso de: este año me voy a Europa de vacaciones. No sólo porque el viejito centenario había sido muy claro al explicarme que Europa era historia y ya no pintaba nada. No ya en el escenario geoestratégico, sino que en el Risk le iban a cambiar el nombre por algo como Transurália. Sino porque pensé: “Mierda”. A mi que me importa lo que pase entonces. Y ¿a este carcamal que no se si va a llegar a la semana que viene? Al final, a pesar del ejercito argelino, yo viví unas semanas más, y es hasta posible que mi maestro siga tomando el sol en el mismo taburete. Tendría que volver a Larache a comprobarlo, si es que no se ha ido ya a Faluya a vengar a nuestros hermanos de nuestros otros hermanos. Desde ese día pienso que debía haber puesto más atención a las clases de historia. Bueno, digo a las clases, pero a lo mejor lo que debería haber hecho es dedicar el tiempo de las clases a poner más atención a la historia.</p>
<p>Pero cuentan que la cosa no fue todo bajar, matar y robar. Hace por ahí unos diez mil años (diez o veinte mil, que dirían en Larache), con paciencia y atención, descubrimos la agricultura. Poco después, y a pesar de una cierta globalización reinante, había costumbres para todo. Gente que le iba más la onda recolectora. Otr@s que lo combinaban con el deporte de la caza. Y los más hippies, que se lanzaron al último grito en eco-agricultura tradicional y pastoreo  respetuoso de la vida animal y el medio ambiente. Aunque en general se combinaban varias formas, la cosmovisión de un@s y otr@s representaban sus anhelos y sus miedos. Los pueblos que daban más importancia a la caza, confiaban y temían en espíritus más viriles y sanguinarios, modelo Rambo o Roberto Alcázar y Pedrín, como nosotros. Pero para la mayoría, la recolección y la agricultura era la principal, más estimada y responsable forma de supervivencia a largo plazo. “Hay de sobra” decían, “y nos interesa llevarnos bien”. Para ell@s, la fertilidad, la tierra, la armonía con el/la otr@ , dicen los viejos vientos que quedan, eran los bienes más preciados y por lo tanto, los tesoros más respetados. Así, las madres y ancian@s eran la más cercana representación humana del valor de la tierra y la naturaleza; y por ello tenían una posición respetada. Se dice que era una de las diosas la que reinaba sobre el gran misterio de la nueva vida y de la muerte, pero no está comprobado, porque como no existía la arroba, aún hablaban en femenino.</p>
<p>Fue algo después cuando entraron las prisas, ya a lo bien. Algunos decidieron que por un buen pedazo de carne había que hacer lo que fuera. Primero esclavizaron a sus temidas mujeres, pensando que controlarlas a ellas era el primer paso para imponer orden en la naturaleza y garantizar la supervivencia. Mi supervivencia, decían ellos. Después dominaron a otros pueblos, los esclavizaron y robaron las riquezas de esas otras tierras. Aparecieron nombres como enemigos, inferiores, evangelización, emigrantes, terroristas. Luego vino la industrialización, la agricultura intensiva, la piscicultura. Ya teníamos esclavos de todas clases, el más curioso el auto-esclavo.</p>
<p>Y dicen que si uno se pasea por este planeta, un poco recalentado, ya sólo en África está la batalla entre los cazadores y la tierra por decidir. Que el Amazonas y el Himalaya ya la perdieron. Y que Evo Morales durará un telediario. Pero no temamos, que los cazadores enseñan rápido nuevas técnicas a los humanos allí. Y para lo que quede en pié, con la ayuda al desarrollo lo acabamos de rematar. Pero las olas cobran fuerza y parecen reírse.</p>
<p>“Avanzaban a trompicones”, dirá en otro de los epitafios. Bueno, dije capitalismo salvaje por decir algo, que no se si hay algo más civilizado.
</p>
<p><a href="http://tactic.nireblog.com/post/2007/04/21/prisa-mata#comments">Comments</a></p>]]></description>
	<pubDate>Sat, 21 Apr 2007 10:48:03 +0100</pubDate>	</item>
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